Cantante de country deja $1000 de propina a una madre soltera en Waffle House
The Waffle House se ha convertido en un clásico de las noches de todo tipo, ya sea para pasar el rato con amigos o familiares, o para una reunión de trabajo a altas horas de la noche. La cadena de restaurantes es conocida por ser un lugar donde todos se sienten bienvenidos, y eso se extiende también a sus clientes. Cuando un cantante de country se sentó en este restaurante de waffles y vio a una madre soltera esforzándose al máximo, le dejó una generosa propina de $1,000. Ella trabajaba doble turno para poder llegar a fin de mes para ella y su hija.
La dulce historia detrás de la punta
El cantante de country estaba buscando un lugar agradable y acogedor para comer cuando encontró el Waffle House.
Según CBS17, un cantante de country que le dio a Shirell "Honey" Lackey una propina de $1000 se está volviendo viral, y ella desea mantener el anonimato. Él le dio $1000 después de que un miembro de su séquito le diera $50 y luego les contó la historia. La propina llegó después de que hicieran su pedido para llevar.
Le costaba seguir el ritmo de todo lo que se le presentaba, pero se las arreglaba para trabajar con el máximo esfuerzo y profesionalismo posible. Para demostrarle su agradecimiento, la cantante le dejó una propina de 1000 dólares y le agradeció todo lo que hace, e incluso le dijo que algún día marcará la diferencia en la vida de su hija.
Muchas veces la gente juzga a alguien por su situación económica o su ocupación, pero esta mujer demuestra que nunca se debe juzgar un libro por su portada, porque siempre hay más de lo que se ve a simple vista. Se siente bien que reconozcan tu esfuerzo.
Vídeo cortesía de Country Today
La propina de $1,000 fue suficiente para alegrarle el día
Según dijo Today Lackey
Una estrella de música country entró al restaurante y me dio una propina de $1,000, me dio dos entradas para su próximo espectáculo y consiguió mi dirección para enviar pañales, ropa, etc. para el bebé (además me abrazó... dos veces) porque tenía que tenerla conmigo en el trabajo durante 15 horas hoy.
Luego afirmó que
Él vino a mí y me dijo que en una sociedad donde nadie quiere trabajar, tenía que respetar el esfuerzo de alguien que está dispuesto a hacer lo que sea necesario para apoyar a su hijo y comencé a llorar.