Divertido, fabuloso y económico: 3 trucos para la fiesta de Nochevieja
Puede que hayas disparado tu presupuesto derrochando en Navidad, ¡pero sabes que quieres empezar el Año Nuevo por todo lo alto! Al sumar todo, la Nochevieja puede salir carísima en un abrir y cerrar de ojos. Si decides salir, tienes que considerar el aparcamiento, el precio de la entrada y comer en un restaurante, si tienes la suerte de conseguir mesa. Pero si el coste de la fiesta en público te estresa, no te preocupes, te tenemos cubierto. Aún estás a tiempo de organizar una fiesta de última hora sin arruinarte.
Hazlo una comida compartida
Las comidas compartidas no son solo para los domingos. ¡También son geniales para las fiestas de Nochevieja! Cuando envíes la invitación, sé autoritario y diles a todos que traigan un plato. Así de simple. No tiene sentido que te pases el día entero en la cocina cocinando y limpiando cuando hay bebidas que servir.
Álbum de recortes digital como decoración
Así que 2019 fue un año memorable, tan memorable que tienes fotos que lo demuestran. En lugar de gastarte en decoraciones, pídeles a todos que te envíen sus fotos favoritas del año y arma un álbum de recortes digital y ponlo en tu tableta. Es una forma genial de presumir tus habilidades tecnológicas y darles a todos un tema de conversación. Y como extra, como es tu fiesta y tú estás armando el álbum, puedes decidir qué fotos tuyas quieres usar. Así que la foto de junio que tu amiga juró haber borrado, resulta ser la que te envía... Sí, se puede quedar en la nube.
Desechar todo: la limpieza más fácil de la historia
Odio fregar los platos, y odio limpiar aún más. Pero una fiesta de Nochevieja espectacular no tiene por qué ser un desastre. Si eres como yo, de todas formas no comemos en platos comunes todo el año. Entonces, ¿por qué iba a ser diferente la Nochevieja? Pero si de verdad no quieres lavar platos, ni mucho menos, haz esto. Compra los tazones, cubiertos, tenedores de cóctel y todo lo que creas que puedas necesitar, junto con tu mantel desechable. Y cuando termine la fiesta o te hayas desmayado antes de medianoche y te despiertes con un desastre, simplemente agarra el mantel por las cuatro esquinas y tíralo todo. ¡Tachán!